Fosas comunes
Al alba
Tras la muerte del dictador Francisco Franco y en los albores de la democracia, la memoria de las víctimas que había permanecido oculta y silenciada, asomaba tímidamente a la luz. Los familiares y compañeros de estas víctimas confiaron en que, con la llegada de la democracia a los ayuntamientos municipales de cada localidad, la iniciativa de exhumar a aquellos que fueron asesinados durante la guerra civil y la posterior dictadura y que se encontraban por toda la geografía extremeña en cunetas y fosas pudiera por fin ser llevada a cabo. En varios pueblos así fue, en la mayoría a través de la iniciativa privada y particular de los familiares, y hoy aún se conservan estos mausoleos, monolitos o lápidas con recordatorios todos ellos de reconciliación, justicia y derecho a un sepultura digna.



